La industrialización desenfrenada nos llevará al fin de nuestros tiempos. Todo es Apocalipsis alrededor o por lo menos así se sienten los primeros tracks del, por muchos mencionado, mejor disco de 2006.
Return To Cookie Mountain contiene sonidos sacados de parajes desesperados mas aptos para una película de ciencia ficción donde el futuro es bruma y óxido en metal. Sin embargo, esos pasadisos nos acompañan en la actualidad. Valdría la pena citar a Günter Wallraff en Cabeza de turco (Anagrama, 1987), quien nos muestra la capacidad destuctiva de un paisaje humanamente desolador:
A nuestro alrededor escuchamos bufidos, gemidos, silbidos y bramidos que nos llegan desde las fábricas en sucesivas oleadas. Desde allí no es posible ver ningún trozo de cielo digno de tal nombre, sino sólo las rojizas convulsiones de las nubes. De las altas chimeneas sale una luz azulada y flamígera. Una ciudad fabril hecha de humo y hollín que se propaga y adentra en la barriada de viviendas que la rodea…
Wallraff hace mención a un pequeño poblado en la Alemania Occidental de los ochentas. TV On The Radio se imagina al resto del mundo en esas mismas condiciones en un futuro no muy lejano.
No obstante los pasajes remontan todas las condiciones humanas posibles en un disco; parece un relato inmenso. La lujuria animal, la desolación, la victoria aliada, las guerras, la esperanza; se encuentra la esperanza y la historia se cierra, se transforma, se exhibe, se endurece, se hace eterna.
Vale la pena disfrutar del disco en una noche lluviosa, donde el ácido en el agua (ficticio aún) carcome el exterior, donde el único alivio sea la penumbra de una recámara y los sonidos producidos por el canto de Tunde Adebimpe y Kip Malone parezcan la única solución a tan mísera espera de que algo (lo que sea) suceda.
Acá la desolación (Rapidshare)










