
Aquí por lo regular escribimos loas a los discos que subimos. Que “el mejor disco del año”, que “no hay nada más grande que este grupo en su género”, que “la idea musical más grande de su país”. Si lo hiciéramos en éste disco, los chorearíamos de la manera más descarada, casi truculenta, como de político (diría mexicano pero en todo el mundo se cuecen habas) en campaña electoral, como los papelitos de Mc Donald’s donde dicen que su Big Mac es nutritiva, como los testimonios del “pueblo” a favor de la reforma energética. Los ejemplos son infinitos.
El problema aquí es que no me gustó del todo el disco. Siendo Bloc Party me esperaba mucho más. Ahora le entraron al breakbeat cochino, poco estilizado, donde las melodías atascadas tienen que ser cantadas a alaridos por Kele Okereke, convirtiendo su hermosa voz en un instrumento del smog auditivo que resulta el inicio de Intimacy en general.
No es que satanice semejante ruideral. De hecho, aquí somos re fans del atasque; The Mars Volta, Late Of The Pier o Teenage Bad Girl son ejemplos de ello. Creo que el disgusto radica principalmente en la incongruencia. Entre tanto sonido sucio (que no es malo per sé, sino que difiere con el historial de la banda) entran las clásicas rolas melodicas de los de Essex, UK, que son buenas y rescatan el resultado global, sin embargo, no van con el resto del disco.
Se podría decir inclusive que Intimacy se divide perfectamente en tres. Si fuese un acetato piramidal (lo que resulta una analogía estúpida pues eso jamás existiría), el lado A sería el ruidoso, el lado B el bonito y el hipotético lado C, el techno (que parece rarísmo oirlo de Bloc Party). Las tres caras son tan distintas que nunca convergen en la misma producción y al final, no cuadran.
Aquí les traemos la nueva producción de los Bloc; no obstante, Silent Alarm, primer LP de la banda, seguirá siendo lo más recomendable de estos británicos.
Acá la incongruencia (Rapidshare)
Nota: Trojan Horse, Signs, Better Tha Heaven, Ion Square y la bellísima Letters For My Son son unas señoras rolas que valen la pena y demuestran la verdadera evolución musical de Bloc Party. Tambien el rostro techno de la banda resulta bueno y al final, fue eso lo que me impulsó a postear éste disco.