
Pues otra vez -y a menos que el estimado público pida lo contrario- estoy posteando algo que no es precisamente un disco. Resulta -y esto debe ser, en estos momentos, del dominio popular- que Hugh Hefner venderá la revista de mujeres desnudas más popular del mundo, según él por la crisis mundial o bien “porque nomás no sale el negocio”.
Esto me resulta poco más que obvio, quien haya ojeado alguna de estas revistas -después de los 12 años, aclaro- sabrá que su contenido informativo está apenas por encima de la Cosmopolitan y ligeramente por debajo de la Conozca Más (léase: revista repleta de curiosidades científicas sin intención alguna de difusión). Luego entonces, si el principal atractivo de la revista son las bellas -o nomás buenas- mujeres en cueros, resulta fácil coincidir en que el internet, con su capacidad multimedia, le ha venido a partir la cara al viejo.
Ahora, si uno puede ver las sensuales curvas de su modelo preferida con unos simples clicks -si se cuenta con banda ancha hasta en motion picture- y los contenidos editoriales son perfectamente desechables, entonces el único valor de la revista será finalmente el de material de fetiche, y aunque, hablando de sexo los fetiches van de la mano, me parece que el porcentaje de estos con la revista impresa es poco. Ya algunos nos vamos haciendo a la idea de cambiar discos por ficheros mp3 -si no, ni me estarían leyendo- y con nuestras fantasías eróticas fotográficas, igual.
Lo que queda a ver es quién se queda con la revista pues seguro habrá quien aún le pueda sacar provecho comercial, especialmente en conjunto con otro tipo de medios, y lo mejor: quién será el suertudo, mejor dicho, quién se dé el lujo de heredar no sólo la bata de magnate, sino las tremendas calentonas que van a cada lado, porque Hefner, espero que sepas que ahora vas a poder retirarte en paz, como el resto de los viejos: sin doscientas mujerzuelas a tu lado. Are you serious? la empresa está valuada en poco menos de cuatrocientos millones de dólares (americanos, si usted trae canadienses mejor ni se presente) y Hugh no se quedará ni pobre ni sólo, pero la cantidad de mujeres guapas en su cercanía son directamente proporcionales a la cantidad de sueldos que paga y eso, de los puros ahorros, “nomás no sale”.
Bueno, después de semejante nimiedad acá está lo bueno:
Just a Band // We Are EP (2008)

Les traigo de Just a Band el We Are, titulo que a modo de presentación nos muestra su primer material, que desde entonces empieza por aproximarse a la calidad de los grandes, con la estética que sólo el French Touch le ha dado a la electrónica y con las vocales fascinantes que han dado forma a este género tan consentido de Release The Beats. Para muestra un botón de play en Aargh!!! o en la homónima del disco, la que gusten.
Por cierto, ojo con el remix de The Shoes, que ya venían levantando vuelo para su muy buen EP, el Stade de Reims 1978
We are! Juuust a baand!
Acá el EP
Saludos a Mérida, desde donde ya nos habían pedido esto varias veces: disfrútelo con unos soldaditos de chocolate o unos buenos tacos de camarón.