
Bello, bello, bello… dentro de las imágenes que nos puede mostrar la electrónica francesa, por lo regular sucias, atascadas y por demás ácidas tirándole a lo rudo innecesario, existe un panoráma que se encarga de refrescar los sentidos, de aplicarle una limpia al oído sangrante.
El mandamás en esas tierras sonoras, mismas que se antojan lejanas y árticas, es Fedaden, un galo que, más allá de encontrar beats puros dentro de sampleos inimaginables como casi el resto de sus compatriotas en el género, crea estructuras únicas y perfeccionistas, de alta escuela, de cadencia perpetua, de las caminatas solitarias por los puentes que cruzan el Sena bajo la lluvia eterna.
Dentro de su LP Broader podemos encontrar maravillas como Danseur Inutile, único track acompañado por una voz cruda, triste pero desenvuelta, con ese francés que resulta tan atractivo y a la vez tan ajeno a los extranjeros. Sus ritmos, su melancolía; todos elementos tan compactos, tan perfectos para encabezar una pieza brutal.
En Release The Beats ya les habíamos presentado el EP Verdad, una canción alentadora que abre el camino a un sonido constante, presente en todo el disco y que se convierte en el trademark de Fedaden a la fecha. Un sonido de cajita musical muy parecido al utilizado por Björk en Vespertine ahora ha sido tomado por Denis Fedabielle para crear melodías inesperadas.
Así es todo el Broader, un disco que a sus anchas se podrá establecer en el mainstream del Glytch pues contiene los elementos necesarios para pasar a la inmortalidad como el grandiosísimo Solid State de Pluxus, un disco que, sin mucha promoción, se ha vuelto el más descargado en la historia de nuestra página.
Acá lo bello, lo inmenso, lo grato (Rapidshare)