Posts etiquetados ‘Rock’

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Hadouken! // Turn the Lights Out (Single, 2009)

Diciembre 14, 2009

For the Masses, se llamará el disco de Hadouken!, banda que aparece listada bajo electrónica en algunas tiendas y que por lo que veo no tienen de electro mas que una chica guapa en los teclados y unos cuantos sintetizadores haciendo ruido, pero vale, quién quiere más. Turn the Lights Out es un track fuerte, orgánico, de puritito rock, con unas vocales que me recuerdan ligeramente a Rage Against The Machine y una velocidad que da para un track de Prodigy.

Como el EP que traigo no trae el original el muy marro, les dejo el video oficial, para que la disfruten en su versión real. Hadouken!, Shoryuken!, and remember: Champions don’t do drugs.

Acá y allá.

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The Animals // Retrospective (2004)

Noviembre 2, 2009
Must algo.

Must algo.

The House of the Rising Sun, con ese blues eléctrico, con ese órgano hipnótico, con esas guitarras tristes y con esas vocales potentes que parecen exigir amor a gritos, es justo lo que debería sonar mientras se anda por la ciudad en las horas más próximas del alba, cuando lo inunda a uno ese color celeste entre azul, morado y naranja que, con bella grandiosidad, te obliga a analizar el final de una o varias noches destructivas, haciendo un recuento de los pecados cometidos a la vez que te sientes amenazando por una penitencia que, disfrazada de cruda y malestar, purgará tus crímenes.

Oh mother tell your children
Not to do what I have done
Spend your lives in sin and misery
In the House of the Rising Sun

O así debería de ser. Yo he tarareado hoy la melancólica historia de un chico de Nueva Orleans que, arrepentido de su camino y en medio de una disculpa adelantada, regresa a la casa de sus demonios a enfrentar su perdición. La he recordado en la madrugada sí, pero más bien sobrio, descansado y con frío, porque en condiciones más poéticas estaría yo más preocupado por encontrar un buen consomé.

Así sonaban The Animals en los sesentas, retomando cosas de Bob Dylan, de Nina Simone, de John Lee Hooker, de Bo Diddley. Un blues que interpretaba el dolor de tal manera que uno sólo podría creer que lo habían vivido en carne propia, como que ni mandado a hacer. Un sonido característico, por demás histórico, que no por nada puso a los de Newcasttle como la segunda banda inglesa en dominar los charts en todos los continentes, sólo por detrás de los Beatles.

Allá los clásicos, flotando en el tiempo.
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P.D. El enlace me lo he robado de un blog que, sin recomendar demasiado, les cuento, se dedica a subir puros greatests hits. A lo mejor encuentran algo que no andaban buscando.

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The Flaming Lips // Embryonic (2009)

Septiembre 28, 2009
WTF! Totally Speachless!!

Así de relajado y buenaondita está el disco...

Había algo muy retorcido en las mentes de Coyne y Drozd. Siempre lo hubo. Posiblemente, durante la rehabilitación del segundo de ellos, ese wicked thought se desvaneció poco a poco mientras la heroina se disolvía con litros de agua y buenos hábitos. Por ello, las melodías que salían de esta dupla infinita se volvieron rosas, optimistas, divertidas.

La realidad nunca deja de ser cruda y esos malsanos pensamientos vuelven sin avisar como un amante insatisfecho, aquel rechinido de puerta que se creía reparado o la basura que se había tirado tras la barda del vecino y al día siguiente, la encontramos de nuestro lado nuevamente.

La experimentación que los Flaming Lips habían ejercido durante sus tres últimos LP’s sirvió de preparación para que ese ser desagradable y en eterno periodo de gestación, volviera a ver la luz mostrando su rostro más rudo, poderoso, ácido y, sin dudralo un instante, inverosimil.

La psicodelia que se quedó guardada en el inconciente de estos sureños se agarró del rock setentero que ya no existía en nuestros años. Con esta fusión post rehab, los labios ardientes han vuelto en grande. Probablemente, mucho más grandes y monstruosos de lo que ellos esperaban.

 Acá el embrión (Rapidshare)

He aquí una obra maestra. Disfruten.

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El Chisme // Música Pa’ Machines (2009)

Septiembre 21, 2009

Pa' Machines

Uno de los discos más buscados y más borrados de la blogósfera ha llegado aquí por el meritito gusto de romper las reglas, de molestar al prójimo. Si ese prójimo es una disquera horrorosa que se lava las manos con oro líquido, que mejor.

Aquí está uno de los mejores del año. Desde su pachanguero “Standing In The Way Of Control”, los Chisme (para no decir T H E    G O S S I P), han sido adorados por esos fans del Indie Rock que avienta los pies a la pista. Al traernos su “Música Pa’ Machines”, los liderados por la “0% sexy pero que voz tan impresionante” Beth Ditto, traen un sonido más abrasivo. Rolas como 8th Wonder, con un pitch como de Punk Garage, son prueba de ello.

“Love Long Distance”, track como para montage cinematográfico en el cual el protagonista aprende a bailar de 0 a 100 en 5 minutos, resulta redentora, animosa, ideal para lucir los dotes vocales de la Ditto. Ahora suena harto en la radio capitalina y parece que en cualquier momento la gente se va a parar en Insurgentes a bailar arriba de los coches como en cierta película setentera de cuyo nombre no quiero acordarme.

Caray; creo que no hay rola del disco que no me guste. Bueno, a lo mejor Pop Goes The World no es tan buena; como que se pasó de carnavalezca, pero ustedes juzguen. 

Anyway, le llego porque me falta mucho, pero muchísimo trabajo por concluir.

!A puro bailar! (Rapidshare)

PW: blackpearl

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Wild Beasts // Two Dancers (2009)

Septiembre 10, 2009

WildBeasts-TwoDancers

Les tenemos aquí uno de los exquisitos del año. De esos que dejan un sabor de boca extraño. De esos que tienes que procesar, que a la primera escucha resulta extraño, que a la segunda encanta y que a la tercera aprisiona.

El segundo LP de estas bestias salvajes es una maravilla. Su sonido es un híbrido entre The Smiths, Love & Rockets, Anthony & The Johnsosns y Sylvestre (sí; el diva setentero que cantaba con una voz extremadamente aguda y que le decía a uno no muy afortunado “You make me feel mighty real”).

Parecería complicado amalgamar semejantes influencias, pero si eres inglés (de Leeds, para precisar) y posees cualidades natas para crear melodías brutales, la fusión fluye como agua. Aún así, se nota. Y se antoja grande.

Su producción pasada, Limbo Panto, no fue tomada por la crítica tan bien. Sin embargo, con Two Dancers, los colocan en la prensa especializada como creadores de una pieza fundamental para comprender al 2009. Creo que dichas críticas tienen razón.

Devoren Hooting & Howling, un track andrógino que provoca confusión, como esa chica extremadamente delgada que se haya al final de la barra y cuyas curvas se esconden tras la ropa holgada, que atrae naturalmente pero que contiene porque parece dude.

Disfruten (Rapidshare)

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Mew // No More Stories Are Told Today I’m Sorry They Washed Away No More Stories the World Is Grey I’m Tired Let’s Wash Away (2009)

Agosto 31, 2009

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Fue en enero de 2005 cuando cerramos para siempre las puertas corredizas de aquel departamento en Calle 10. Dejamos una lavadora, un tendedero metálico, varios ganchos y un olor en la recámara de Erick que ni los más poderosos absorbentes podían aniquilar. Solíamos decir que al abrir su cuarto, una ánima se escapaba. Todo el mundo, tres pisos arriba y tres pisos abajo, sabía cuando “el que ahora vive en Irlanda” salía de su habitación.

Algo similar nos pasó con el refrigerador. Llegó un momento, insalubre como él sólo, en que un olor a amoniaco y huevo podrido se apoderaba del lugar completo en cuanto alguien abría la pequeña portezuela. En un episodio de valor o falta de amor propio, nos decidimos a encontrar la fuente de tan terrible mal. Y era una pechuga de pollo bañada en huevo que de amarillo pasó a verde y que empujó a mi ser directito al baño como catapulta para vomitar nomás del gusto.

Pero al final, era lo que menos importaba. Ese horror fue sustituido por un colectivo impresionante de pelos en la regadera, mismo que parecía trepar las paredes de azulejos grices. Una vez dado por cerrado ese caso, nos quedamos sin comida ni dinero para comprarla. Cuando tuvimos comida, me dió apendicitis.

Y entre esos errores, horrores, malos hábitos y casos de infortunio, existían las risas eternas, las tardes de South Park, los palomazos improvisados, los fines de semana de jugar X Box hasta las seis de la mañana del lunes, tan sólo dándonos tiempo para bañarnos e ir a trabajar. Existían también las largas caminatas al Borrego Viudo, a las horrorosas tortas del Chatín, a los mariscos del mercado de San Pedro de los Pinos, a los restaurantes chinos de Revolución. Existía la música y entre los sonidos se encontraban Kashmir y Bowie, las primeras oídas a conciencia de Radiohead por parte de Erick, a quien Snobot llamaba Peter Pan. Existía Mew y sus guitarras acústicas tocando “Am I Wry? No”.

Existía el amor fraternal, mismo que no ha dividido ni el mismo Atlántico. Parecíamos los Detectives Salvajes en busca de la Tinajero. Nosotros buscabamos un sonido parecido a esto:

Aquí el nuevo de Mew (Mediafire)

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Danger Mouse & Sparklehorse // Dark Night Of The Soul (2009)

Julio 5, 2009

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“Hay que ser ambiciosos, sino, a qué chingados venimos” hubiera dicho Brian Joseph Burton si uno de los más grandes proyectos de su vida fuese rechazado por una disquera tercermundista y él curiosamente fuera mexicano.

Resulta que este individuo no es más mexicano que el Tio Sam, pero, en verdad, su idea no fue aprovada por uno de los gigantes de la industria musical (EMI), cuyo director tampoco es tercermundista, pero tiene una visión como de a peso devaluado.

A Burton se le hizo una buena idea crear un disco conceptual que pareciera, para todo el que adquiriera el material, una verdadera experiencia similar a ver una peli, de esas de corte indie como de muestra internacional. Burton, a quien le llamaremos a partir de este instante “Danger Mouse”, decidió que, si realmente quería que esto fuera como un filme, invitar a uno de los directores más adorados y menos comprendidos de Hollywood sería una buena idea. Ese director, que hasta le entra a la cantada en dos tracks del proyecto, es nada más y nada menos que David Lynch. Así nomás.

La mente detrás de Twin Peaks (uuuuf!), Mullholland Dr. e Inland Empire (mega uuuuuf!), creó un booklet para este proyecto con más de 100 fotografías medio disturbing tomadas por él que contrastan con el material sonoro. Danger Mouse contactó a un viejo amigo local que también se ha aventado palomazos hasta con Radiohead llamado Mark Linkous, quien con su banda  ‘Sparklehorse’, se encargaron de hacer toda la música del viaje que, ya para terminar de encumbar la idea general de la obra, invitarían a Julian Casablancas (The Strokes), Frank Black (no voy a poner de qué banda salió Frank Black, por favor) Iggy Pop, Nina Persson (la güerita de los Cardigans), a todos los Flaming Lips, Jason Little (el de los tremendísimos y no tan reconocidos Grandaddy) y otros tantos más (oh! y David Lynch, por supuesto) para crear un album grandísimo como él sólo.

Lamentablemente, la idea se le presentó a EMI y estos nacos (unos verdaderos nacos y entiéndase por nacos ’seres incultos que demuestran una terrible atracción por el mal gusto’) se metieron en broncas legales con Danger Mouse por querer apañarse la autoría y propiedad de la obra. Es por eso que el disco, probablemente, jamás salga a la venta.

No obstante, el librito con las fotografías de Lynch se vendió como pan caliente en la página oficial del proyecto “Dark Night Of The Soul“, junto con un disco grabable en blanco con la leyenda ‘Use it as you will’ o ‘Si lo desea, límpiese el culo con esto’, pues la música ha estado viajando por distintos portales como Release The Beats con el mero fin de darle luz y vida alterna a los sonidos creados por esta gran comunión de genialidades. Ahora, al parecer, sólo quedan disponibles posters y esos discos en blanco a la venta en el portal que, creo yo, han de estar muy buenaondita y se volverán rete populares en las reuniones hipsters de todo el mundo.

Snobot me preguntó como a qué sonaba este viaje. Le comennté, muy a la ligera, que el Dark Night Of The Soul suena ‘como si los Flaming Lips hubiesen nacido en Inglaterra’, pero esa descripción se queda muy corta (e hiper vaga) a lo que significa esta obra maestra en general. Disfrútenlo al máximo. En nosotros (y me refiero a la enorme cantidad de sitios musicales en la blogósfera) está el mantener este proyecto, y muchos otros más que se han quedado sin apoyo de las disqueras, andando.

Acá la obra maestra (Rapidshare)

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Twisted Wires // One Night at the Raw Deal

Junio 17, 2009

Folder

¿Se acuerdan de Italians Do It Better?, ¿esa disquera independiente de dance que presentamos hace algún tiempo con un compilado?, ahora me los he vuelto a encontrar presentando este sencillo de Twisted Wires, que es no menos que una genialidad.

Como lo han hecho con éxito los Chromatics o incluso Joy Division, estos americanos han logrado crear un track electrónico que gustaría al peor -o mejor- de los melómanos, con sintetizadores tristes que a la vez juegan con el disco, un vocalista melodramático que acompaña el eco de su voz con las guitarras que sólo el mejor rock puede proveer y todo, sin perder esa escencia Italo que busca la productora.

Acá el EP

Recomiendo especialmente la versión instrumental, donde  la calidad de los instrumentos orgánicos es tal que a mi me recuerda especialmente al mejor Soda Stereo, como echandose un palomazo con Morrisey.  En serio.

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The National // Boxer (2007)

Junio 13, 2009

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La razón por la que los posts constantes desaparecen de repente en Release the Beats es más que simple:

“We‘re half awake in a fake empire”

… Y también es parte de la primera canción del cuarto album de unos newyorkinos que tocan increible, con una voz impresionante y una melancolía épica. Un nuevo clásico, un pequeño detalle para adornar nuestro imperio falso, que cambió a un formato más feo que el anterior, nomás porque sí.

Acá el EP*

*¡Ya no se me olvidó!

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Soulwax // Most Of The Other Remixes… (2008)

Junio 3, 2009

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Los belgas Soulwax son de lo más prolífico en cuanto a remezclar canciones. Casi tanto como Paul Oakenfold, sólo que con música buenaondita. Tanto material les ha dado para crear compilados de canciones que se pueden aventar al aire como billetes en una bóbeda de Rico MacPato.

Por eso y después de habernos entregado su “Most of the remixes we’ve made for other people over the years except for the one for Einstürzende Neubauten because we lost it and a few we didn’t think sounded good enough or jsut didn’t fit in leght-wise, but including some that are hard to find becase either people forgot or simply because they haven’t been released yet, a few we really love, one we think is just ok, some we did for free, some we did for money, some for ourselves without permission and some for friends for swaps but never on time and always at our studio in Ghent.”, nos presentan su “Most of the other remixes they have made for other people over the years that they did not include on the really good recent remix album with the white sleeve, some of theese don’t sound as good as the other albums selection, but some are better, many of theese are really hard to find and officially unreleased, and a few are not so hard to track down now, we really love them and we think you will too, some they did for money and some they did for free swaps, but always at their studio in Ghent”, que, ya desde el título, es mucho menos carismático.

Podría inclusive llegar a la deducción de que esto fue armado por la disquera porque el de la portada blanca voló en cuestiones de días. Lamentablemente, si los hermanos Dwaele no habían incluído alguna de estas piezas en el primero, fue por algo.

Y es que el único remix rescatable que aparece en esta Simpsonezca portada es el que le hicieron a Get Innocuous! de LCD Soundsystem, mismo que ya se ha oído en muchos, pero muchísimos mixtapes que rondan por la red. Después de eso, no hay más. Inclusive, existen dos intentos (no cuajados) de recrear los clásicos “Rebel Rebel” de papá Bowie y “You can’t always get what you want” de los Rolling, mismos que están para mearse y prenderles fuego.

Entonces, ¿por qué publico esto? Porque  es una prueba irrefutable de que estos belgas no lo son tanto (puichi puichi pui puichi), de que dioses en la electrónica hay pocos, pero también de que regándola a veces, se puede llegar a grandes cosas. ¿Qué cosas? Ya no sé, pero no sabía como acabar este post, que incluye más letras por los títulos de los discos que por la reseña misma. 

Acá los links       One Two

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The Postal Service // Such Great Heights (2003)

Mayo 3, 2009

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Que lejos quedó ya el 2003, que lejos los sintetizadores low-fi, que lejos este primer sencillo de The Postal Service y todo lo que significó entonces. Ahora, sin embargo, se mantiene como una de las canciones más bonitas -suena ridículo pero cierto- que he escuchado y un disco que vale la pena track por tack hasta llegar a cuatro. Un clásico.

Acá el EP

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The Beatles // Magical Mistery Tour (1967)

Abril 28, 2009

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A mi no me gustaban los Beatles. Ese error universal probablemente se lo debo a los miles de compilados que existen de la banda: los number one, los greatest hits, los love, etc., así como a los diferentes programas de radio dedicados a ellos que se coordinaban entre sí para transmitir siempre las mismas canciones.

Mi fascinación, adoración, culto y devoción total al cuarteto de Liverpool se los debo en gran parte a un compañero de la universidad llamado Alfredo. Yo sabía de los efectos de la Beatlemania, de señores que coleccionaban memorabilia desde que los Beatles casi dan un concierto en México, de quienes tenían todos sus discos en vinyl y los cuidaban como su más grande tesoro. Sabía de su grandeza, los nombres de sus más famosas canciones, sabía que las portadas del Sgt. Pepper… y del Abbey Road eran íconos de la cultura pop. Aún así, no sabía nada de los Beatles.

Durante la realización de un video escolar en su casa, le pregunté a Alfredo porqué tenía una imagen de Ringo Starr en su habitación. Mi pregunta me delató; no sabía nada de los Beatles y mucho menos de Richard Starkey, de quien sólo recordaba su papel protagónico en “The Caveman”. El buen Alfred, quien era popular entre los estudiantes de comunicación de cuarto semestre por su alivianada manera de ver la vida, me dijo sin tapujos: “por que Ringo Starr es Dios”.

A partir de ese momento decidí eliminar aquel velo cultural, aquel sabor a greatest hits, esa ignorancia que quema ante los melómanos. Primero escuché Revolver; el disco que todos claman como el que llegó a cambiar toda la historia de la música. Me encantó. De ahí obtuve una de mis all time favs: “I´m only sleeping”. Después corrí a escuchar (no literalmente; si ambos discos están en la misma PC, sería estúpido correr) Abbey Road; su estructura, única para sus tiempos, resulta un verdadero mind blower. Quería descubrir más aún.

Y así llegué al Magical Mistery Tour. Se volvió mi segundo disco favorito en la vida, sólo detrás de Amnesiac de Radiohead. Tan lleno de colores, de texturas, de grandeza única. De ahí salieron los clasicos “I Am The Walrus”, “Hello Goodbye”, “Strawberry Fields Forever”, “Penny Lane” y el himno hippie de todos los tiempos, “All You Need Is Love”. ¡Puro cañonazo! (que frase tan horrible… pero aplica).

Y a pesar de que las demás canciones que aparecen en este tour mágico y misterioso no salen por lo regular en los distintos compilados que se venden como pan caliente a traves del mundo entero, la rola homónima al disco, “The Fool On The Hill”, “Flying”, “Your Mother Should Know”, “Baby You’re A Rich Man” y el tremendo viaje con psicotrópicos “Blue Jay Way”, conforman, junto con los classics, uno de los discos más grandes de la historia.

Así que si de los Beatles sólo conocen lo que la cultura pop nos ha entregado durante toda nuestra vida, es hora de romper esquemas.

Transformenlo todo… (Rapidshare)

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Fake Pandemonium o Evil Empire o quiero que me de Influenza…

Abril 28, 2009

Estaba a punto de escribir un post larguísimo que expresara mi postura ante la epidemia fake que está inundando todos y cada uno de los monitores del país… pero estoy harto de las incongruencias, de los voceros pagados, de los tapabocas, de que nadie en la calle tenga un conocido directo con influenza y aún así, esta enfermedad sea una neta para el pueblo. Que haya siete españoles enfermos por esta cepa pues estuvieron hace unas semanas en Cancún… y en toda la península Yucateca no ha existido un sólo caso de influenza porcina en esta infame temporada. Que según el presidente, el gobierno está plenamente preparado para enfrentar la enfermedad pero la realidad de la atención a los “posibles enfermos” está muy lejos de eso. Estoy harto de los mensajes preparados para cundir el pánico entre la población y así, separarla, deshacerla, volverla un ente fragil, conquistable.

Concuerdo con quien duda de los tiempos con que esta crisis se presenta, así como con quien opina sutilmente que se ha establecido una dictadura que entró como mantequilla a nuestro sistema de gobierno.

Pero ya estoy harto… ya no quiero hablar más del tema. Sólo les dejo aquí el soundtrack que debería oírse por las calles para frenar esta infamia. Nadie lo escuchará pues seguirán sintiéndose a salvo detrás de un pinche tapabocas. Aún así, aquí está mi protesta…

Rage Against The Machine // Evil Empire (1996)

freAcá la protesta (Rapidshare)

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… I was in the wrong place at the wrong time … (2009)

Abril 12, 2009

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El viaje en radio taxi había sido fatal. Cuando le informé al conductor que era de vital importancia que recorriera en veinticuatro minutos lo que cualquiera con decencia hubiera hecho en treinta y nueve -e incluso hay quienes se llevan de cuarenta y tres a cincuenta y dos- no tomé en cuenta que, con la terrible cruda que me habían producido dos y medio sixs de cerveza más doscientos sesenta y cinco mililitros de ron cubano de a sesenta y cinco pesos -nunca combinados en una proporción equitativa de refresco de cola-, el resultado más probable sería el de llegar a la terminal de autobuses justo en tiempo, con insoportable malestar estomacal y la vista borrosa, a vaciar, de la manera menos estética y en el recipiente más cercano, una mezcla formada por dos cuartos de alcohol, uno de carnitas (entre solidas y líquidas) con otro tanto de jugos gástricos, acción que me obligaría a gastar de cinco a siete minutos de los quince que me había ahorrado el fatídico viaje.

Aún con dichos inconvenientes, los minutos, con segundos sumados, resultaron justos para alcanzar -con paso apurado- la taquilla, un justo segundo después de ella, para adquirir el último boleto de cuarenta y nueve pesos o veinticinco con descuento de estudiante. Tal lugar me ubicaría convenientemente a su lado durante los ochenta y nueve kilómetros que se recorren de la estación del sur de la capital a la única que existe en Tepoztlan. Sería necesario explicar que la conveniencia de tal circunstancia la había apreciado hacía no más de sesenta y dos segundos (sin milésimos), en el preciso momento que la conocí, cuando bajé la mirada los dos píes -medida inglesa- que existían de la marquesina del mostrador hacía su espalda, vestida con desdén por un vestido ligero, de verano, que dejaba ver poco más de lo que ocultaba y del cual saltaban, atrevidos, los tirantes de un sostén de color negro entre los que descansaba el largo incalculable de una coleta de cabello de apariencia sedosa y diversos tonos pardos, uniformes hasta la punta, que finalizaban a escasos veintitrés centímetros de un espectacular, redondo, firme y sobresaliente trasero. Con ese retrato, que aprecié en apenas las cuatro milésimas de segundo que dura un reojo humano promedio, decidí que al girar, los trescientos cincuenta y nueve grados entre el tablero y mi ubicación, me encontraría con una mujer que sin duda desearía poseer. Cual sería mi sorpresa al verla frente a frente y descubrir que su presencia, lejos de provocarme un simple deseo febril, me inspiraría terror, pues además de unos senos perfectamente redondeados, diametralmente pequeños, más bien medianos, con una profundidad distributiva que resultaba en unas copas perfectas, su rostro había sido angelicalmente dibujado, como sus largas piernas, bien torneadas, que se mostraban libres por debajo de una falda que cubría, por mucho, seis octavos de sus magníficos muslos, mientras reposaba inquieta desde una cintura proporcionada en -aproximadamente- un tercio de radio menor a la comparación en la misma medida de, por igual, pechos y caderas, que por si fuera poco, con un simple y cadencioso movimiento la colocó frente a frente conmigo, para que, aparentando casualidad, me dedicara tremenda sonrisa, muy leve pero incisiva, que al alinearse con una mirada directa igual de provocativa y un sutil –pero coordinado- jugueteo entre sus dedos y el fleco -que producía el efecto visual de cubrirle el rostro- me dejaría saber, sin decir una palabra, que los papeles habían cambiado; el objeto de deseo había dejado ya de ser ella, quien se transformaba en femme fatale, amenazando sin piedad a una presa sencilla que, aún cuando en el mejor de los casos saciaría sus deseos, perdería hasta la última gota –metafóricamente hablando, pues la métrica de las emociones, claramente, no es la misma de los líquidos o acaso de alguna conocida- de orgullo, de autoestima, de machismo disfrazado.

Con esa idea la observaba en el salón de espera, considerable distancia de por medio, sentado en la banca más lejana a los extremos de un conjunto de cinco sillas individuales que se encontraban unidas a la misma estructura, entre quince idénticas, alineadas en tres filas simétricas. Veía, pasivo, casi temblando (esto tal vez por la resaca, tal vez por el pánico) cómo ella caminaba por el área dispuesta a la vendimia, sin aparente sentido, formando un caótico zigzag coordinado entre los ángulos de los mostradores y el contrario vaivén de sus caderas, sin cesar el jugueteo entre los dedos y el cabello, fijando esporádicas miradas dirigidas a encontrarse directamente con las mías, como si se tratara de un reto, de una prueba diseñada con la intención de averiguar mi capacidad reproductiva o mis posibilidades de supervivencia evolutiva. Consideré, también, que el vacío sentimental provocado por la cruda que aún sopesaba mi sistema me privaba de la razón suficiente para interpretar un contacto que en otro momento sería menos que la asfixiante combinación de ardor y deseo que me invadía. Cualesquiera fueran las causas, una acción de mi parte era requerida inmediatamente y después de un par de miradas decidí responder con una débil sonrisa, más bien mueca, más bien esbozo, que sorprendentemente fue correspondido, implicando algo nada parecido a una victoria, sino dando lugar a una segunda jugada, un movimiento consecuente en la costumbre del flirteo, un siguiente paso que debería ser por igual táctico y espontáneo del cual, lamentablemente, yo no tenía la menor idea. A ese factor se sumó el aumento casi cardíaco de mis pulsaciones por minuto que ya rebasaban los ochenta latidos sobre sesenta segundos, aproximándose a cruzar el centenar que por minuto exige el diagnóstico médico de taquicardia. Mi cuerpo reaccionó a los estímulos aumentando la producción de sudor, como si entre las toxinas a secretar se encontrara la responsable de tan patética situación, como si la inseguridad pudiera eliminarse en un sauna individual. En esas estaba, casi paralizado, cuando la sonrisa -que había durado lo que tarda un ciclo respiratorio humano desde la inhalación a la exhalación y que en mi percepción fue, lo que incorrectamente llamamos, eterna- desaparecía cuando ella se distraía con el anuncio que el empleado encargado de las salida hacía, con un megáfono de aproximadamente diez watts, al entero de los pasajeros en la sala, en el que exponía que el autobús numerado cuatrocientos ochenta y seis, saldría, como era previsto, a las doce con cuarenta y cinco, desde el anden tercero -de entre quince disponibles- y que los pasajeros deberían encontrarse listos a abordar: boleto en mano e identificación con fotografía, en el caso de los estudiantes.

Volteé frenético; calcule la distancia entre mi ubicación y el anden, luego la de ella y el mismo punto. Fije la vista en mi reloj, tres minutos antes de la hora anunciada. Regresé a verla, empezaba a caminar hacia mí o más bien hacia el camión (yo me encontraba en un punto medio entre sus distancias). Reaccioné; había que correr, o más bien apresurar el paso con disimulo si quería llegar antes, y eso quería; necesitaba sentarme en mi lugar, respirar profundo y esperar -mientras trazaba mi táctica- que se sentara a mi lado, estar preparado, dispuesto a acceder a su juego, cumplir, aunque fuese por poco, los protocolos necesarios para ser presa de su deseo, para cumplir el mío a costa de sentirme menos, precio que, sin duda pagaría mil veces.

Con el aliento entrecortado llegué al asiento que apenas pude distinguir, olvidé el número, apenas reconocí el ícono de la parte superior con el que estaba impreso en mi boleto, la vi acercarse, me puse el cinturón del lado derecho o tal vez izquierdo, me lo quité, la vi subir al autobús, me fajé, me acomodé, me desacomodé, se acercó, no sabía a que distancia se encontraba, podían ser varios metros, podía ser uno, sudé, sudé mucho, no sé cuanto, sentía que me cambiaba el color, estaba muy cerca, traté de buscar su mirada, apenas encontré su sonrisa, era la misma, dirigida a mí, entre más cercana más efectiva, sentí la piel de gallina, percibí el dulce y fresco de su fragancia, miré sus ojos que descubrí grises, percibí su deseo, ella miró los míos diluidos en pasión y duda, percibió mi fragancia … se detuvo, mi olor era..

*
*

…había olvidado, el mismo de cualquier borracho, vamos, no cualquiera, de los peores; en los últimos veinte minutos había vomitado y sudado, estaba crudo, el baño de la mañana resultaba totalmente inútil y tan pronto lo captó cambió su actitud, de la pasión ya no quedaba nada y en menos de un segundo su ser era tan indiferente conmigo como el resto de los pasajeros.

Su nariz y la comisura derecha de su labio se acercaron instintivamente en una mueca de disgusto que fue lo último que le vi antes de que ocupara un lugar alejado a mí, que se suponía ocupado. El dueño de ese boleto jamás reclamó su lugar, me quedé dormido y no le volví a dirigir la mirada.

Cuando llegué a Tepoztlan me comí una nieve de tequila.

sounds

Acá el maxi
Acá el advance

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Mr. Scruff // Essential Mix BBC Radio 1 (2009)

Febrero 11, 2009

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Mientras observamos Damian y yo el encuentro EUA VS México en un pequeño Sangron’s que se ubica discretamente, casi oculto, a un costado de la Torre Mayor y el partido ya se encuentra 1 a 0 a favor de los gabachos, me di el placer, por no decir placebo distractor, de dejarles este set que escuché en vivo la madrugada del sábado pasado.

Está bonito, bailarin, cero atascado, bien disco. Es del Señor Mascarilla. Se hizo en vivo. Y en vivo, desde Columbus, acaban de expulsar a Rafa Marquez.

Así que ya me voy, porque esto no me distrae nadita de la desgracia.scruffemixfeb09210x125

Acá el set  Parte 1 Parte 2

El tracklist está en los comentarios.

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Poni Hoax // Images Of Sigrid (2008)

Diciembre 15, 2008

 Poni Hoax // Images Of Sigrid (2008)

Sometimes in your life you’ve got to make drastic moves in order to find things you’ve been looking for since a very  long time. Release The Beats ha sido algo bello; el darles ritmos, sabores, soundtracks a sus caminatas diarias ha sido un verdadero placer. La retroalimentación nos ha llevado a lugares que no conocíamos antes. Espero haber hecho lo mismo por ustedes.

Me despido temporalmente de este viaje cómico-musical. Demasiadas tareas personales vienen en cercanas fechas… Even though we’ve been a pretty short time with you sharing the sounds that have been pushing our steps into the future, I’m damn sure I’ll miss you… I’ll be arround and maybe, if time allows it, I’ll keep on posting some interesting things i’ll find on my way… anyway…

acá les dejo mi último regalo… grande, extraño, ácido, sexy, cardiaco, brutal, inesperado, inquietante, imprescindible, valiosísimo… una extraña mezcla entre mucho de lo que aquí les hemos mostrado… y adorando a Francia como lo hicimos todo este tiempo, les presento a esta banda (bandotototota) en un disco rarísimo… y grande.

Poni Hoax es un pentágono impresionante. El número de sus integrantes es menor a la cantidad de géneros que dominan a la perfección y en su segundo disco, Images Of Sigrid, los exponen todos. Resulta imposible catalogar a esta obra maestra dentro de un sólo estilo musical. Desconozco porqué aún no son famosos, pues su talento es brutal.

La camaleónica voz de Nicolas Ker recuerda a Numan, a Bowie, a Curtis, a Win Butler, a Cocker… a Nicolas Ker en el futuro… y su música… sabe a todo: a desamor, a desesperación, a pasión, a romance, a sexo, a fiesta, a guerra, a lucha, a inmensidad…

 Entre los variados y coloridos pasajes de este viaje encontrarán, probablemente, a la canción más grande de este año que se acaba precipitadamente… Hypercomunication. NO HAY MÁS. Si han escuchado el tremendo remix que Alter Ego se aventó de la canción, necesitan escuchar su versión original. Tenemos aquí a la apología máxima de la escasa salud mental que nos aborda en tiempos actuales… y nos vuelve cómplices imaginarios de crímenes aún no cometidos en favor de la libertad total.

Quiero compartirles mi ultimo viaje antes de perderme en la locura sideral… “send back all the invitations”… pues esta jornada será en solitario…

Los amo…

nos veremos otra vez… 

Y yo no soy Oliveira… soy Arthur.

Adiós (Rapidshare)

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The Flaming Lips // The Soft Bulletin (1999)

Noviembre 21, 2008

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De los sinsabores de la noche poco queda y ahora que todo es un remanente corporal doloroso, agripado, consternado, estoy tranquilo. Debo admitir que se me acabó la amargura, ese sabor agridulce de toda la experiencia narrada anteriormente por mi hermano de causas, que podría ser poco apto para cardiacos o causante de azúcares elevadas.

Lo que acá les traemos es un pequeño portafolio (de lo más rural posible) que narra un poquito de esa noche en vela, de la falta de glamour en nuestras acciones, de aquella carrera (ya obsoleta) por el premio…

acá en Palmas...dsc02727
Two scientists were racing
For the good of all mankind
Both of the side by side
So Determined
Locked in heated battle
For the cure that is their prize
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But it’s so dangerous
But they’re determined
Theirs is to win
If it kills them
They’re just humansdsc02736
With wives and children

Upwards to the vanguard
Where the pressure is too high
Under the microscope
Hope against hope

Forging for the future
But to sarcrifice their lives
Both of them side by side
So determined

Theirs is to win
If it kills them
They’re just humans
With wives and children

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Theirs is to win
It will kill them
They’re just humans
With wives and children

No obstante y además de todas las imperfecciones en el plan (como el hecho de que Damián tomara de su casa una cortina en vez de un cobertor) acá está el premio:

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Y lo valió todo… el mal sueño, el frío punsante, la ineptitud de agentes externos (por no decir “de los empleados de la Gandhi Palmas”) que nos hizo perder los general A, mi pésima selección musical pues olvidé poner el Soft Bulletin, caray, todo valió la pena sin dudarlo un instante…

A ver a Radiohead en marzo y a escuchar a los Flaming pues su himno “Race For The Prize” nos impulsó a rockear como ya no se hacía en nuestra ciudad…

Un abrazo a todos los que compartimos los nervios, el pavor, la desidia, el enojo, la tempestad, la alegría…

Los amo a todos…

Nos vemos el 15 y 16 de Marzo.

Acá la carrera por el premio (Rapidshare)

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AC/DC // The Best Of… by Release The Beats (2008)

Noviembre 18, 2008

AC/DC

Ante el nerviosismo absoluto que impera nuestras mentes por estar a punto de comprar nuestro boleto para ver al quinteto de Oxford el próximo 16 de marzo, necesitamos un soundtrack que además de mostrar todas y cada una de las rolas que Radiohead le ha regalado a la historia, inluiremos un poco de rock puro, de riff pesado, de actitud parrandera, de ambiente peleonero de pub escocés, de AC/DC ¡carajo! pues serán necesarios para romper el frío que nos espera a quienes pretendemos velar por un lugar en el Foro Sol.

SI bien, AC/DC (que nacieron en Escocia) ya cuenta con un compilado llamado “Family Jewels”, aquí, el que firma como yonosoyoliveira (osea, yo merol) se puso a oir todos los discos de estos rebeldosos y llegó a una terrible conclusión. A pesar de que la banda liderada por los hermanos Young a gozado de una tremenda fama a partir de su disco Back In Black, los años de Bon Scott, aquel vocalista de voz roncochillona que era más feo que calcetin de boy scout pero poseía la actitud icónica del rockstar por excelencia y quien murió de una congestión alcoholica por demás sospechosa, fueron mejores.  

Aquí les traemos mucho de los primero años, así como lo mejor de cuando Brian Johnson tomó el micrófono. Entre las rolas encontrarán la rudísima Dirty Deeds Done Dirt Cheap, la romantirocker Love Hungry Man, la “Carretera al Infierno”, caray, tantos clásicos de potencia tal, que ni el más crudo frío retaría al calor humano generado por la cachondería del rock duro (durísimo) de la segunda mitad de los setentas. Esto es pa’ puro rockear, no hay más.

En la ofrenda del día de muertos este año incluí imágenes de varias figuras que me han marcado en todos los sentidos. Entre esas personas se encontraban Syd Barret (por aquello de la loucra contagiada), a Walter Peyton (por aquello de mi terrible afición al futbol americano) y a Bon Scott, la imagen perfecta del rockstar sano, de que la actitud lo es todo, de que si realmente quieres rockear, sin importar que soportes un frío de los mil demonios sólo para asegurarte un pase para tu banda favorita, se puede.

A puro rockear!!! (Rapidshare)

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David Bowie // Young Americans (1975)

Noviembre 12, 2008

Young Americans fué la exitosa huida de David Bowie al glam rock de los setentas. Bowie, apresurado por evitar caer bajo la sombra de Ziggy Stardust (personaje icónico que junto a las arañas de marte narró la mejor historia de ciencia ficción sonora y uno de los mejores discos de Glam de la historia) decidió unir fuerzas con gente de la talla de John Lennon para definir un nuevo estilo -de los muchos que tendrá- tan exitoso como el anterior.

Este disco es un pasaje auditivo tan lugubre como ensoñador creado a base de ritmos extraidos del Soul y el Funk, con esos ligeros sonidos espaciales que caracterizaban a Bowie. El concepto del disco gira en torno a la crítica del American Way of Life, cabe mencionar que antes que crear fricción -y lo que viene a continuación no es algo muy raro en los States- lo llevó directo a los primeros puestos de popularidad.

De este disco se extraen temas como Fame, coescrito con el mítico ya antes nombrado Beatle, Across the Universe una reinterpretación del track de la mítica ya antes nombrada banda de Liverpool y por su puesto la hermosa Young Americans que da nombre a la impresión.

Increible pues el disco que acá está, en rapidshare.

Recomiendo especialmente que lo bajen, si no lo tienen ya, y que lo escuchen acompañados de cubas de Bacardí, de las que anunciaba Lorenzo Lamas, quién dejó de ser young american hace ya mucho tiempo. Pobre.

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Danzig // Danzig (1988)

Noviembre 11, 2008

Danzig

Mientras buscaba en el google una portada de este disco encontré una pregunta de yahoo respuestas (A.K.A. la cumbre electrónica de la ociosidad) sobre si alguien creía que Glenn Danzig podría ser el nuevo Jim Morrison … en mi opinión debo decirles que con los 53 años que suma a su cuenta el originario de Nueva Jersey más bien deberiamos estarnos buscando ya al nuevo Glenn. Como única prueba sonora de este argumento: su contundente -y homónimo- LP debút.

Debo contarles que elegí este disco porque Danzig es único. Y sí, suena a the Doors, pero también te recuerda a Elvis Presley cantando rolas de Iron Maiden, mientras comparten piso con Metallica -esto por los coros de Hartfield- en los obscuros escenarios tan bien logrados de un metál gótico que bien pasaría por el mejor rock de la California sesentera. Vale la pena mencionar también que este grupo es un proyecto que nació de la desintagración de the Misfits (con voz del ya muchas veces mencionado Glenn Danzig).

Acá el disco

Recomiendo Mother, un track como para sacarle los ojos a tu peor enemigo en un ritual siniestro, con corcholatas de Coca-Cola porque el rojo es el color de Satán (recomendación válida siempre y cuando uno pase más horas escuchando Late of the Pier que cualquier subclase de Merol).